La Educación Especial en España y en Europa

La educación especial, objeto de polémica en España por la aprobación de una nueva ley educativa (la LOMLOE, conocida también como “ley Celaá”) existe en muchos países europeos, aunque en general cuenta cada vez con menos peso.

La educación del alumnado con discapacidad muestra en Europa una clara tendencia a ser incluida en los centros ordinarios, en los que aprenden juntos los y las menores con o sin discapacidad, aunque se trata de un proceso lento y aún hay numerosas escuelas especiales.

Aunque la mayoría del alumnado con alguna discapacidad acude a centros ordinarios en España, con la nueva norma se espera que en 10 años todos cuenten con fondos suficientes para escolarizar a estos menores y que solo los que requieran mucha especialización acudan a los centros específicos de educación especial, que quedarán también como espacios de apoyo.

Hagamos un repaso rápido por lo que encontramos en otros países.

FRANCIA

En Francia el grado de discapacidad marca la educación especial: el alumnado que la tiene leve va a centros ordinarios, aunque en algunos hay aulas especiales. El alumnado que presentan una discapacidad severa va a centros especializados de carácter público. Hay profesorado de apoyo y asistentes personales de algunos alumnos y alumnas, en función de su nivel de discapacidad, que les acompañan dentro y fuera de clase. Hay unos 100.000 asistentes en total. En general, las familias lo deciden a qué tipo de colegio van sus hijos e hijas.

ITALIA

No hay colegios de educación especial. Cerca del 3% del alumnado presenta alguna discapacidad y acude a centros ordinarios, cuyas clases cuentan con un máximo de tres niños y/o niñas que necesiten ayuda y un profesor o profesora de apoyo que se suma al resto del profesorado para desarrollar el programa didáctico de todo el grupo.

El Tribunal Constitucional declaró en 1987 el derecho de todos los estudiantes con discapacidad a poder asistir a escuelas de todos los niveles, y desde entonces se han llevado a cabo diversas intervenciones normativas con el objetivo de asegurar (y no solo facilitar) la asistencia a la escuela del alumnado con discapacidad.

Las familias deciden si quieren llevar a sus hijos a la escuela pública y seguir los ciclos de formación o a un centro especial para actividades lúdicas.

ALEMANIA

Casi el 38% del alumnado con necesidades de atención especial estudian en centros ordinarios. Esto representa un claro ascenso desde la ratificación de la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad, pues hace una década el porcentaje era del 18%.

Aun así, en todos los estados alemanes existen centros especiales para estos menores, pero en algunos se han ido reemplazando parcialmente por centros de inclusión con todo tipo de niños y niñas, donde algunos previamente diagnosticados reciben atención especial. Las familias son los que eligen a qué centro llevar a sus hijos e hijas.

REINO UNIDO

El alumnado con necesidades especiales pueden ser educados en la escuela pública ordinaria, que recibe fondos para esta función, o en centros especiales, la mayoría sufragados por el Estado y algunos privados. De unos 1,2 millones de alumno.as con discapacidad, el 50 % asiste a colegios ordinarios, que cuentan en mayor o menor medida con profesorado de apoyo, y el resto (aproximadamente un 2 % de la población en edad escolar) a centros especializados. Las familias pueden elegir cualquiera de estos centros.

PORTUGAL

La inmensa mayoría del alumnado de educación especial frecuenta los colegios ordinarios, y apenas un 1% está matriculado en escuelas específicas. Desde 2018 está en vigor una nueva ley de educación inclusiva que busca poner el foco en criterios pedagógicos y no clínicos para que haya una mayor inclusión y que incluso elimina la categoría de “necesidades educativas especiales”.

En caso de que la escuela no sea capaz de dar respuesta a las necesidades de un alumno o alumna, los servicios dependientes del Ministerio de Educación pueden proponer su matriculación en una escuela de educación especial, siempre con el acuerdo de las familias.

AUSTRIA

En Austria, el 5 % del alumnado de Primaria y Secundaria son “menores con necesidades de apoyo pedagógico especiales”, que en su mayoría (un 64 %) recibe educación junto a compañeros y compañeras sin discapacidad en “clases integradas” de centros ordinarios. Un 35 % asistía a clases especiales no mixtas, también en escuelas ordinarias, mientras que el restante 11 % se repartía en los 290 colegios especializados.

Con su ratificación de la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad, Austria está comprometida a convertir su sistema de educación en uno completamente inclusivo: varias escuelas especiales se han abierto a niños y niñas sin discapacidad, transformándose en centros de educación ordinaria inclusiva, y en los últimos años va en aumento el porcentaje de estos menores que reciben enseñanza integrada. Las familias tienen la libertad de elegir.

La elección de la Coordinadora de Formación nos lleva a plantear la necesidad de un cambio en el proceso de selección

Recientemente la Delegación de Educación de Cádiz ha efectuado un proceso para seleccionar al nuevo Coordinador o Coordinadora Provincial de Formación mediante un procedimiento calificado por el Delegado “de libre designación”. Un proceso que lleva a preguntarnos por la idoneidad de esta vía de selección para determinados puestos que son fundamentales, lo que puede generar no pocos problemas.

Vayamos a los hechos.

El pasado 27 de agosto el Delegado de Educación, Miguel Andreu Estaún, firma y hace pública la convocatoria de Concurso de Méritos para cubrir el puesto próximo a quedar vacante de Coordinador/a Provincial de Formación del Profesorado de Cádiz mediante  su correspondiente Resolución (en este enlace).

En las bases de la convocatoria encontramos lo siguiente:

Primera. – Realizar convocatoria pública para cubrir el puesto próximo a quedar vacante de Coordinador o Coordinadora Provincial de Formación en esta Delegación Territorial, por el procedimiento de libre designación, previsto en el artículo 18 del Decreto 93/2013, de 27 de agosto.

Si analizamos el citado artículo de la norma referenciada, encontramos:

Artículo 18. Coordinación provincial.

2. La persona titular de la Delegación territorial competente en materia de educación nombrará a un coordinador o a una coordinadora provincial de formación, que se adscribirá, en régimen de comisión de servicios con reserva del puesto de origen, al servicio de dicha Delegación que tenga encomendadas las funciones relativas a la formación del profesorado.

3. La selección de la persona que ocupe la coordinación provincial de formación se realizará mediante convocatoria pública en la que podrá participar cualquier profesor o profesora en servicio activo en la Comunidad Autónoma de Andalucía que tenga una antigüedad de, al menos, cinco años como funcionario de carrera en los cuerpos de la función pública docente. Entre los criterios de valoración de las solicitudes se considerará la participación en las actividades del Sistema Andaluz de Formación Permanente del Profesorado.

Se desconoce en la convocatoria el resto de criterios, la puntuación asignada a cada uno y no hay mención a listas de provisionales o definitivas del personal seleccionado, ni plazo de alegaciones. No obstante, sí existe en la resolución un elemento que puede tener un (¿pretendido?) carácter disuasorio para cualquier interesado/a que cumpla los requisitos: por el procedimiento de libre designación, previsto en el artículo 18 del Decreto 93/2013. Sin embargo, como hemos comprobado, el artículo 18 de dicha norma no recoge que el nombramiento deba ser por “procedimiento de libre designación”; es más, dicho artículo establece una selección y marca uno de los criterios que debe tener la convocatoria, entre otros.

Un dato más sobre este proceso: las y los aspirantes, además de reunir el requisito, han de enviar su curriculum vitae (Base Tercera) como si de una empresa privada se tratara.

Este proceso finaliza con la publicación de la Resolución de 17 de septiembre de 2020 de la Delegación Territorial de Educación en Cádiz por la que se nombra Coordinadora Provincial de Formación del Profesorado de Cádiz a Dª. Paola García Varela, una docente que precisamente antes de este nombramiento trabajaba en el Gabinete de Prensa de la Delegación, por puesto de libre designación del Sr. Delegado, Miguel Andreu Estaún.

Por lo tanto, esta convocatoria adolece de todos los requisitos que entraña un procedimiento administrativo riguroso para la cobertura de un puesto en la administración educativa. Se trata de un puesto de libre designación en convocatoria pública que carece de los principios rectores de acceso al empleo público de igualdad, mérito y capacidad que invoca nuestro TREBEP.  Desgraciadamente, es la forma de cubrir vacantes en puestos de altos cargos, de los diferentes Servicios que componen las Delegaciones Territoriales de Educación. De esta manera se demuestra que el Delegado de Educación, Miguel Andreu Estaún, al igual que los y las anteriores, utiliza los mismos mecanismos de colocación tan poco transparentes.

Desde USTEA Cádiz cuestionamos públicamente la idoneidad de recurrir a semejantes procedimientos para la selección y nombramiento de una persona para un puesto de estas características, sobre todo cuando es de unas características y un calado mucho más técnico que político. Un procedimiento opaco, en el que no se plantean criterios concretos, que se limita al envío de un curriculum como si de una empresa privada se tratara, mientras a las y los trabajadores públicos -y concretamente al profesorado- se nos exige formación y pasar por procesos selectivos regulados con una precisión infinitamente mayor. Un procedimiento, en definitiva, muy laxo, al que recurre el Delegado de Educación de un partido que quiso imponer un MIR para docentes.

Tengamos en cuenta, además, que un procedimiento semejante puede acabar en la selección para un puesto técnico de una persona que poco o nada tenga que ver con el ámbito de dicho puesto. Lo que sabemos es que la persona seleccionada para coordinar la formación del profesorado viene de desempeñar un puesto en el gabinete de prensa de Delegación, tareas que -parece- tienen bien poco en común. Poco podremos saber sobre cómo se habrá considerado “la participación en las actividades del Sistema Andaluz de Formación Permanente del Profesorado”, que es de los pocos criterios que marca la normativa, ya que desconocemos el perfil y características del resto de candidaturas. La elección de personal no cualificado puede generar problemas de gestión, que podrían llegar a sufrir en primera instancia las y los técnicos y el personal de la Delegación, pero también el profesorado.

El acuerdo de PP, C’s y VOX para los presupuestos es una amenaza para la educación pública

El gobierno de Andalucía, formado por PP y Ciudadanos, ha llegado a un acuerdo con VOX para “desatascar” la negociación y sacar adelante la Ley de Presupuesto de 2021. Dicho acuerdo consta de 32 puntos, algunos concernientes al ámbito educativo. Desde USTEA Cádiz queremos denunciar públicamente que este acuerdo supone un nuevo ataque a la educación pública.

Como era de esperar, el gobierno de Andalucía plantea un espaldarazo a la educación privada concertada a costa de la pública. En este sentido, desde USTEA ya hemos denunciado el proyecto de Orden que prepara la Consejería de Educación para extender los conciertos educativos a Formación Profesional y Bachillerato. Ahora en el acuerdo encontramos las primeras concreciones: se recoge para 2021 un incremento para FP y Bachillerato “equivalente a la concertación de 60 unidades”, y para 2022 un incremento nada menos que del 25% en estas unidades. El objetivo es obvio, y de hecho se explicita en el acuerdo: iniciar “un crecimiento sostenido” de la Formación Profesional y el Bachillerato concertado.

De ese modo el gobierno andaluz profundiza en su hoja de ruta privatizadora de la educación pública. La expansión de los conciertos a las etapas educativas no obligatorias, en combinación con el constante cierre de líneas en los centros públicos, supondrá un duro golpe para la educación pública que se hará notar, sobre todo, en ciudades como Cádiz, donde ya más del 60% de las plazas de educación obligatorias se ofrecen en centros privados concertados. Además de profundizar en la segregación y la desigualdad entre el alumnado, tendrá también serias consecuencias para el profesorado: la destrucción de empleo público. Lo que afectará sobre todo al profesorado interino, que será víctima de un “ERE silencioso” y verá cada vez más mermadas sus posibilidades de trabajar, pero también al funcionario, que además de correr el riesgo de salir desplazado de su centro, verá reducidas drásticamente las posibilidades de movilidad geográfica a través de las comisiones de servicio, lo que obstaculizará seriamente las posibilidades de conciliación.

Pero el acuerdo recoge también la amenaza de un nuevo intento de implantar el conocido como “PIN parental”. Así pues, en el apartado de “Revisión de acuerdos anteriores”, se dedica el punto 16 a las “autorizaciones de las familias en actividades complementarias en el sistema educativo”, donde se recoge “el establecimiento de una autorización expresa de las familias para la participación de sus hijos en actividades complementarias”, con el manido pretexto de permitir “a las familias educar a sus hijos en libertad, sin imposiciones de ningún tipo”.

Nos parece cuanto menos sorprendente que el gobierno de Andalucía insista de nuevo en una propuesta que generó un gran rechazo entre la comunidad educativa, lo que conllevó un evidente desgaste de la imagen pública del consejero de Educación, Javier Imbroda. Hasta el punto de que, en febrero de 2020, el consejero declaró a los medios que no se implantaría y que había generado un “debate estéril” que daba por “clausurado”. Exigimos al consejero Imbroda y a su delegado de Educación en Cádiz, Miguel Andréu Estaún, que expliquen a la comunidad educativa por qué se recupera ahora esta propuesta que ya desecharon en febrero tras un debate que el propio consejero calificó de “estéril”. Teniendo en cuenta, además, como ya advertimos desde USTEA en su momento, que dicha propuesta choca contra la legalidad vigente, a nivel autonómico y estatal. Recordamos ahora tan solo que las actividades complementarias forman parte del curriculum y tienen carácter obligatorio. Esta decisión, en fin, tiene la apariencia de ser un peaje del gobierno andaluz para conseguir el apoyo de la extrema derecha a los presupuestos.

Pero el acuerdo nos reserva otras sorpresas, como el fomento de las Escuelas Taurinas, a las que se destina unas partidas nutridas. En esto invierte el dinero nuestro gobierno mientras deja desatendido al alumnado NEAE -la Jefa de Servicio de Ordenación Educativa ha reconocido a USTEA Cádiz que apenas se cubren el 15% de horas necesarias de PTIS- o regatea en contratación de profesorado.

Desde USTEA Cadiz denunciamos este nefasto acuerdo, tan perjudicial para la educación pública. Volvemos a llamar a la comunidad educativa de la escuela pública, y concretamente al profesorado, a tomar conciencia del peligro que supone la extensión de los conciertos educativos a las etapas no obligatorias, a difundir esta información entre compañeras y compañeros de los centros, y a oponer al proyecto presentado por la Consejería de Educación. Exigimos al gobierno que desista de su hoja de ruta privatizadora y de reabrir una polémica que su propio consejero de Educación reconoció como “clausurada” y “estéril”.

USTEA Cádiz denuncia ante Inspección de Trabajo el incumplimiento del Plan de Prevención de Riesgos Laborales

Desde USTEA Cádiz, sindicato comprometido con la salud laboral, queremos comunicar que hemos denunciado ante Inspección de Trabajo el reiterado incumplimiento por parte de la Delegación de Educación de Cádiz del “Plan de prevención de riesgos laborales” de la propia Consejería de Educación y Deporte de la Junta de Andalucía.

En el punto 4 de dicho Plan, aprobado en 2014, se detalla que las Delegaciones Territoriales contarían con 29 técnicos/as que se adscribirían a los Servicios de Gestión de Recursos Humanos y se encargarían de las funciones propias de la prevención en los servicios periféricos y en los centros de trabajo que están bajo su ámbito de competencia. De esos/as técnicos/as correspondían a la Delegación de Cádiz un total de 4 en la primera fase y 10 en una segunda.

Además, en la tercera edición de dicho Plan, con fecha de diciembre de 2019, se plantea una mejora en la situación de las Unidades de PRL, que para la Delegación de Cádiz se concretaría en contar con un/a coordinador/a y un total de 14 técnicos/as. A esto añade que «es propósito de esta Consejería seguir mejorando la estructura preventiva, aumentando periódicamente el número de plazas de asesores técnicos en PRL hasta llegar a doscientos cincuenta y cuatro, cifra acorde al dimensionamiento que recomienda la Inspección de Trabajo y Seguridad Social para los servicios de prevención propios: “debería haber al menos 1 técnico superior por cada 500 trabajadores”.»

Pero la realidad, a día de hoy, es muy diferente de lo que recoge el Plan: la educación pública de la provincia de Cádiz cuenta con más 17.000 docentes, pero su Unidad de PRL solo tiene tres técnicos/as.

Por esta razón hemos denunciado la situación ante Inspección de Trabajo. Y volvemos a denunciar también públicamente el desinterés e incluso el desprecio de la Consejería y la Delegación de Educación respecto a la salud laboral de los/as trabajadores/as de los centros educativos públicos.

La extensión de los conciertos educativos destruirá empleo público

Desde USTEA Cádiz denunciamos que la Orden para extender los conciertos educativos en Educación Especial, Bachillerato y FP supondrá la destrucción de miles de puestos de trabajo en la educación pública, lo que afectará muy negativamente tanto al profesorado interino como funcionario.

A finales de septiembre el gobierno de Andalucía hizo público el borrador de Orden para acogerse al régimen de conciertos educativos, que pretende que esté en vigor el curso 2021-2022. Un documento que viene con una novedad fundamental: la extensión de los conciertos a las etapas educativas no obligatorias. Ya el consejero de Educación, Javier Imbroda, ha expuesto públicamente su intención de empezar priorizando la FP de Grado Medio.

Desde el sindicato USTEA ya hemos denunciado públicamente ese proyecto de Orden. Además, en este contexto de ofensiva de la educación privada concertada, hemos iniciado una campaña para volver a poner sobre la mesa la necesidad de reversión y desaparición de los conciertos educativos ( https://educacion.ustea.org/ustea-contra-los-conciertos-educativos/ ). De los diversos aspectos que mencionamos en la campaña, hay uno en el que queremos hacer hincapié: la destrucción de empleo público.

Hay que tener en cuenta que el principal instrumento que tienen los gobiernos para la privatización de educación son los conciertos educativos. La expansión de los mismos es un proceso necesariamente sincronizado con el cierre de líneas en centros públicos. Dicho de otro modo: se cierran líneas en la pública, propiciando una masificación de las aulas, para dar más espacio a la educación privada subvencionada. Así hemos llegado a la situación que encontramos en la ciudad de Cádiz: el cierre constante de líneas ha propiciado la expansión de la educación privada subvencionada, hasta el punto de que mucho más del 60% de las plazas de educación obligatorias se ofrecen ya en centros privados concertados.

La comparación de los datos entre comunidades es clarificadora. En Andalucía el porcentaje de alumnado matriculado en la pública no llega ya al 75%, lo que significa que uno de cada cuatro alumnos está matriculado en un centro privado, mayoritariamente concertado: la educación privada concertada supone algo más del 20%. En la Comunidad de Madrid, espejo en el que se mira el gobierno andaluz, donde hay conciertos educativos para las etapas no obligatorias, las matriculaciones en la pública no llegan al 55%, y la educación privada concertada supone en torno al 30% de la oferta. Un dato adicional: en los grados medios, los que quiere favorecer el consejero Imbroda de forma prioritaria, el alumnado que alberga la pública no llega al 59%, mientras que el 29% está en la privada concertada.

A la luz de estos datos, resulta evidente cuál será la terrible consecuencia de la extensión de los conciertos a FP y Bachillerato: la destrucción de miles de puestos de trabajo en la educación pública de Andalucía, en un “ERE silencioso“. Unas consecuencias que volverán a pagar, sobre todo, las y los docentes interinos, el flanco más débil del profesorado. Este sector encontrará muy disminuidas las posibilidades de trabajar cuando participe en la colocación anual de efectivos en verano, o en las convocatorias de SIPRI para cubrir sustituciones y vacantes sobrevenidas, además de que las convocatorias de oposiciones presentarán ofertas cada vez más raquíticas.

Pero las consecuencias las pagará también el profesorado funcionario. El fomento de la educación privada concertada y el cierre de líneas que conlleva puede acarrear que salga desplazado de su centro. Además, reducirá drásticamente la posibilidad de movilidad geográfica a través de las comisiones de servicio, lo que obstaculizaría seriamente las posibilidades de conciliación.

Por eso desde USTEA Cádiz llamamos a toda la comunidad educativa de la educación pública, y concretamente al profesorado, a tomar conciencia del peligro que supone la extensión de los conciertos educativos a las etapas no obligatorias, a difundir esta información entre compañeras y compañeros de los centros, y a oponer al proyecto presentado por la Consejería de Educación.

El “truco y trato” en los conciertos educativos para FP

Imagen: Jomudo (Creative Commons)

Para la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía todo el año es Halloween, porque nuestro Consejero de Educación, Javier Imbroda, no para de aterrarnos con sus recortes y propuestas privatizadoras.

Muchas personas han disfrutado el pasado fin de semana del inocente juego Truco o trato, del cual Imbroda ha creado una versión particular: Truco Y Trato. En qué consiste esta nueva versión se explica al observar cómo la Consejería de Educación prepara el terreno para extender los conciertos educativos a la Formación Profesional.

El truco consiste en repetir que no existen suficientes plazas en la enseñanza pública para cubrir la demanda existente y que por este motivo es necesario acudir a centros privados para concertar dichas enseñanzas. Como todo truco de magia, tiene detrás una trampa: no ofertar plazas suficientes para que sea imposible atender toda la demanda. Una trampa –estrategia, la llamaría el muy astuto- que puso al descubierto la propia Delegación de Educación de Cádiz en el informe de datos de inicio del curso escolar 2020-2021 que se abordó en la reunión del Consejo Escolar Provincial celebrada el 28 de octubre, donde están convocados el delegado provincial y los jefes de los diferentes servicios. Un Consejo Escolar que no por casualidad se celebró muy cerca de la noche de Halloween.

Los datos oficiales plasmados en el informe son concluyentes. Las enseñanzas nuevas de Formación Profesional en nuestra provincia son:

– Un curso de Formación Profesional Básica en San Fernando.

– Tres Ciclos Formativos de Grado Medio, dos en Medina y uno en Benalup.

– Un Ciclo Formativo de Grado Superior en Cádiz.

Ante la petición de aclaraciones por parte USTEA Cádiz, se expuso que desde los centros de la provincia se han solicitado entre 35 y 40 ciclos formativos nuevos, pero que existe orden de la Consejería de Educación de no dar ninguno si el centro no tiene esa familia de Formación Profesional, lo que conllevaría realización de obras y dotación de equipamientos.

Algunos ejemplos pueden resultar clarificadores. En Tarifa, municipio que vive fundamente del turismo, llevan más de 40 años impartiendo una Formación Profesional diseñada para otra época, con la posibilidad de elegir entre Automoción o Administrativo. Sin embargo, su población no se puede formar todavía en especialidades relacionadas con el turismo, la hostelería o los deportes en la naturaleza, es decir, con especialidades relacionadas con el principal medio de subsistencia de la población, puesto que la Junta ha dispuesto que solo se pueda pedir más de las especialidades que ya tiene. Hace años que uno de los institutos del municipio solicitó un Ciclo Formativo de Actividades Físico Deportivas en el medio natural, pero ni se le ha concedido ni hay visos de que se le vaya a conceder.

Otro ejemplo lo encontramos en Jerez de la Frontera, ciudad con una altísima tasa de desempleo, y para la que se pide desde hace años la implantación de ciclos como los de Vitivinicultura, Energías renovables, Emergencias sanitarias, Actividades físicas, Restauración y  Repostería, Producción agrícola, Ganadería, Sanidad animal y un largo etcétera. Mientras, la inacción de la administración y la carencia de ofertas posibilita el surgimiento de empresas como Albor o Medac, que podrán acogerse ahora a los conciertos educativos para su oferta formativa.

Este es el quid de la cuestión. Al no ofertarse ninguna formación nueva desde la Junta de Andalucía, la demanda de formación no puede ser atendida, posibilitando que, después del truco, llegue el trato: un empresario abre su empresa, un centro educativo de FP, y la Junta de Andalucía le costea el profesorado y los gastos de funcionamiento con el dinero de todas y todos. Pues a los centros privados concertados la Administración debe abonar el pago de los salarios de todo su personal docente, así como «otros gastos», que incluyen los costes del personal de administración y servicios, el mantenimiento, conservación y funcionamiento de estos centros y los gastos del «material y equipamiento necesario para la impartición de las enseñanzas y cursos de formación del profesorado».

Un buen truco y un trato redondo.

La mascarilla de la Muerte Incolora (una adaptación del cuento de Poe)

Por Juan José Ruiz

Durante mucho tiempo, la Muerte Incolora había devastado la región. Jamás pestilencia alguna fue tan fatal y espantosa. Los síntomas de la enfermedad desechaban a la víctima de la Humanidad y la cerraban a todo socorro y a toda compasión. La invasión, el progreso y el resultado de la enfermedad eran cuestión de media hora.

Pero el príncipe Javier era feliz, intrépido y sagaz. Cuando sus dominios perdieron la mitad de su población, reunió a un centenar de amigos fuertes y de corazón alegre, elegidos entre los jefes de servicio y las delegadas de su corte, y con ellos se recluyó en su gran torre cilíndrica.

Era una construcción vasta y magnífica, de gusto excéntrico, pero grandioso. Rodeábala un fuerte y elevado muro, con sus correspondientes puertas de hierro. Los refugiados, una vez dentro, se sirvieron de hornillos y pesadas mazas para soldar los cerrojos. Decidieron atrincherarse contra los súbitos impulsos de la desesperación del exterior e impedir toda salida a los frenesíes del interior.

La torre fue abastecida copiosamente. Gracias a tales precauciones los confinados podían desafiar el contagio. El mundo exterior, que se las compusiera como pudiese. Por lo demás, sería locura afligirse o pensar en él. El príncipe Javier había provisto aquella mansión de todos los recursos disponibles.

En el interior existía todo esto, además de la seguridad. Afuera, la Muerte Incolora. Ocurrió a fines del quinto o sexto mes de su retiro, mientras la plaga hacía grandes estragos afuera, cuando el príncipe Javier proporcionó a su centenar de amigos un baile de mascarillas de la más insólita magnificencia.

¡Qué voluptuoso cuadro el de ese baile! Qué grandeza la de los salones donde tuvo efecto. Eran siete, en una hilera imperial. Cada uno estaba decorado en un color diferente. Pero solamente en uno de ellos el color de las vidrieras no correspondía al del decorado. Todas las paredes eran de cristal incoloro y transparente.

También en este salón erguíase, apoyado contra el muro de poniente, un gigantesco reloj de ébano. Su péndulo movíase con un tictac sordo, pesado y monótono. Y cuando el minutero completaba el circuito de la esfera e iba a sonar la hora, salía de los pulmones de bronce de la máquina un sonido claro, estrepitoso, profundo y extraordinariamente musical, pero de un timbre particular y potente.

Una perturbación momentánea recorría toda aquella multitud, y mientras sonaban las campanas notábase que los más vehementes palidecían y los más sensatos pasábanse las manos por la frente, pareciendo sumirse en meditación o en un sueño febril. Pero una vez desaparecía por completo el eco, una ligera hilaridad circulaba por toda la reunión. Los confinados mirábanse entre sí y reíanse de sus nervios y de su locura, y jurábanse en voz baja unos a otros que la próxima vez que sonaran las campanadas no sentirían la misma impresión. Y luego, cuando después de la fuga de los sesenta minutos que comprenden los tres mil seiscientos segundos de la hora desaparecida, cuando llegaba una nueva campanada del reloj fatal, se producía el mismo estremecimiento, el mismo escalofrío y el mismo sueño febril.

De un lado a otro de las siete salas pavoneábase una muchedumbre de pesadilla. Y esa multitud —la pesadilla— contorsionábase en todos sentidos, tiñéndose del color de los salones.

De pronto, repica de nuevo el reloj de ébano que se encuentra en el salón incoloro. Por un instante queda entonces todo parado; todo guarda silencio, excepto la voz del reloj. Las figuras de pesadilla quédanse yertas, paradas. Pero los ecos de la campana se van desvaneciendo. No han durado sino un instante, y, apenas han desaparecido, una risa leve mal reprimida se cierne por todos lados.

Pero en el salón más occidental de los siete no hay ahora mascarilla ninguna que se atreva a entrar, porque la noche va transcurriendo. Allí se derrama una luz aterradora. Y a los que pisan la alfombra llégales del cercano reloj de ébano un más pesado repique, más solemnemente acentuado que el que hiere los oídos de las mascarillas que se divierten en las salas más apartadas.

Pero en estas otras salas había una densa muchedumbre. En ellas latía febrilmente el corazón de la vida. La fiesta llegaba a su pleno arrebato cuando, por último, sonaron los tañidos de medianoche en el reloj. Y, entonces apaciguáronse las evoluciones de todos los presentes. Y, como antes, se produjo una angustiosa inmovilidad en todas las cosas. Pero el tañido del reloj había de reunir esta vez doce campanadas. Por esto ocurrió tal vez, que, con el mayor tiempo, se insinuó en las meditaciones de los pensativos que se encontraban entre los que se divertían mayor cantidad de pensamientos. Y, quizá por lo mismo, varias personas entre aquella muchedumbre, antes que se hubiesen ahogado en el silencio los postreros ecos de la última campanada, habían tenido tiempo para darse cuenta de la presencia de una figura con mascarilla que hasta entonces no había llamado la atención de nadie, Y al difundirse en un susurro el rumor de aquella nueva intrusión, se suscitó entre todos los concurrentes un cuchicheo o murmullo significativo de asombro y desaprobación. Y luego, finalmente, el terror, el pavor y el asco.

En una reunión de fantasmas como la que he descrito puede muy bien suponerse que ninguna aparición ordinaria hubiera provocado una sensación como aquélla.  Pero el personaje en cuestión había superado los límites complacientes, no obstante, de la moralidad equívoca e impuesta por el príncipe. En los corazones de los hombres más temerarios hay cuerdas que no se dejan tocar sin emoción. Hasta en los más depravados, en quienes la vida y la muerte son siempre motivo de juego, hay cosas con las que no se puede bromear. Toda la concurrencia pareció entonces sentir profundamente lo inadecuado del traje y de las maneras del desconocido. El personaje era alto y delgado, y estaba envuelto en un sudario que lo cubría de la cabeza a los pies.

La mascarilla que ocultaba su rostro representaba tan admirablemente la rígida fisonomía de un cadáver, que hasta el más minucioso examen hubiese descubierto con dificultad el artificio. Y, sin embargo, todos aquellos alegres locos hubieran soportado, y tal vez aprobado aquella desagradable broma. Pero la máscara había llegado hasta el punto de adoptar el tipo de la Muerte Incolora. Sus vestiduras recordaban la de un cirujano, y su ancha frente, así como sus demás facciones, se encontraban salpicadas con el horror incoloro.

Cuando los ojos del príncipe Javier se fijaron en aquella figura espectral (que con pausado y solemne movimiento, como para representar mejor su papel, pavoneábase de un lado a otro entre los que bailaban), se le vio, en el primer momento, conmoverse por un violento estremecimiento de terror y de asco. Pero, un segundo después, su frente enrojeció de ira.

—¿Quién se atreve —preguntó con voz ronca a los quienes se hallaban junto a él—, quién se atreve a insultarnos con esta burla blasfema? ¡Apoderaos de él y quitadle la mascarilla!

Ocurría esto en el salón del Este, donde hallábase el príncipe Javier al pronunciar estas palabras. Resonaron claras y potentes a través de los siete salones, pues el príncipe era un hombre impetuoso y fuerte. En el salón hallábase el príncipe rodeado de un grupo de pálidos funcionarios. Al principio, mientras hablaba, hubo un ligero movimiento de avance de este grupo hacia el intruso, que, en tal instante, estuvo también al alcance de sus manos, y que ahora, con paso tranquilo y majestuoso, acercábase cada vez más al príncipe. Pero por cierto terror indefinido, que la insensata arrogancia del enmascarado había inspirado a toda la concurrencia, nadie hubo que pusiera mano en él para prenderle, de tal modo que, sin encontrar obstáculo alguno, pasó a una yarda del príncipe, y mientras la inmensa asamblea, como obedeciendo a un mismo impulso, retrocedía desde el centro de la sala hacia las paredes, él continuó sin interrupción su camino, con aquel mismo paso solemne y mesurado que le había distinguido desde su aparición, pasando de una cámara a otra  antes de que se hubiera hecho un movimiento decisivo para detenerle. Sin embargo, fue entonces cuando el príncipe Javier, exasperado de ira y vergüenza por su momentánea cobardía, se lanzó precipitadamente a través de las seis cámaras, sin que nadie lo siguiera a causa del mortal terror que de todos se había apoderado. Blandía un puñal desenvainado, y se había acercado impetuosamente a unos tres o cuatro pies de aquella figura que se batía en retirada, cuando ésta, habiendo llegado al final del salón de terciopelo, volvióse bruscamente e hizo frente a su perseguidor. Sonó un agudo grito y la daga cayó relampagueante sobre la fúnebre alfombra, en la cual, acto seguido, se desplomó, muerto, el príncipe Javier.

Entonces, invocando el frenético valor de la desesperación, un tropel de mascarillas se precipitó a un tiempo en la incolora estancia, y agarrando al desconocido, que manteníase erguido e inmóvil como una gran estatua a la sombra del reloj de ébano, exhalaron un grito de terror inexpresable, viendo que bajo el sudario y la máscara de cadáver que habían aferrado con energía tan violenta no se hallaba forma tangible alguna.

Y, entonces, reconocieron la presencia de la «Muerte Incolora». Había llegado como un ladrón en la noche, y, uno por uno, cayeron los alegres funcionarios por las salas de la fiesta. Y la vida del reloj de ébano extinguióse con la del último de ellos. Y la Muerte Incolora tuvo sobre todo aquello ilimitado dominio.

El IES San Severiano comienza el curso con el personal de Administración y Servicios muy mermado

Un comienzo de curso sin personal de administración y servicios (PAS) y el desamparo absoluto de un equipo directivo por parte de la Delegación de Educación.

Foto: web del IES San Severiano

Desde USTEA Cádiz queremos denunciar la situación de desabastecimiento de PAS en el IES San Severiano de Cádiz, a pesar de las continuadas demandas del equipo directivo explicando la urgencia de cubrir estos servicios sin obtener respuesta, lo que coloca en una situación de desamparo absoluto ante este complicado comienzo de curso a la comunidad educativa de este instituto.

Este conocido centro ha sido capaz de garantizar un comienzo de curso ejemplar, sin ningún tipo de incidencia, pero a costa de que el profesorado del centro, en especial el equipo directivo, tenga que realizar funciones que corresponden al personal no docente de baja laboral que durante meses no ha sido cubierto por la Delegación Territorial.

La situación de presión y estrés es generalizada entre las directivas de los centros educativos en Andalucía. Unas muy tardías Instrucciones de la Consejería de Educación han hecho caer todo el peso en hombros dichas directivas y del profesorado en general. Sin embargo, en el caso del IES San Severiano se dan una serie de circunstancias adicionales que complican bastante más la situación.

El centro hace uso actualmente de dos edificios: el propio IES San Severiano, pero también, por tener este parcialmente inhabilitada el ala izquierda, el antiguo Colegio Carmen Jiménez, situado enfrente, un espacio cedido por el Ayuntamiento de Cádiz en el que se imparten ciclos de FP, en concreto de la especialidad de Peluquería. Esto supone que, para poner en marcha el muy elaborado Plan COVID, este centro educativo debe abrir un total de cuatro puertas de acceso: tres del propio instituto y, también, la puerta del colegio. Además, el centro se abrirá a partir de este curso escolar en horario de mañana y tarde. Para ello debería contar con un total de seis conserjes, distribuido en ambos turnos.

Cuentan en total con cinco personas en puestos de ordenanzas, cuatro a tiempo completo y una a tiempo parcial. Tres de los cuatro conserjes a jornada completa son mayores de 60 años, por ello personal de especial vulnerabilidad frente al coronavirus. Además, la única ordenanza a media jornada sustituye al titular de la plaza, una persona que está prejubilada, de ahí la media jornada. Con estos datos y las características de edificabilidad del centro, se hace muy complicada la actividad en el centro.

Pero si la situación es difícil por las mañanas, por la tarde es insostenible: desde el pasado martes 22 de septiembre se encuentra de baja el único conserje. Ante la desesperada situación, la Administración de Educación solo responde a las demandas con la exigencia de que se cumpla con el horario de apertura y cierre, y que “se solicite la sustitución por la vía oficial”, pero no resuelve el acuciante problema ni envía sustituto/a. El resultado: de nuevo es la directiva la que, tras una extenuante mañana de trabajo, tiene que permanecer toda la tarde en el centro para llevar a cabo la apertura y el cierre de forma puntual y controlar la afluencia de alumnado o pedir a algún compañero docente que se encargue de funciones y responsabilidades que no le corresponden.

Respecto al servicio de limpieza, más allá del personal de desinfección, deberían disponer de un total de 5 trabajadores y trabajadoras de personal laboral, uno para la mañana y cuatro para la tarde. Actualmente hay una de baja desde hace tres meses que aún no ha sido sustituida y otra trabajadora con ausencias intermitentes. Esta situación hace que las tres trabajadoras de la limpieza activas tengan que soportar jornadas maratonianas y de enorme estrés para que todos los espacios del instituto se encuentren en perfecto estado de salubridad.

Desde USTEA Cádiz exigimos a la Delegación de Educación que cubra inmediatamente las plazas de personal de conserjería y limpieza que se encuentra en situación de baja, y que dote al centro de todo el personal necesario para garantizar el buen funcionamiento del mismo. También queremos denunciar públicamente la inaceptable situación en la que se encuentra toda la comunidad educativa del centro, especialmente el equipo directivo, sometido a maratonianas jornadas de trabajo, desde primera hora de la mañana a la noche, que lo mantienen en una presión insoportable y amenazan con minar su salud. Es la labor de equipos directivos como este y sus equipos docentes lo que está posibilitando un buen comienzo de curso en tantos centros educativos, pese a la inacción de la Consejería y de Delegación.

USTEA Cádiz llama a la huelga y a la movilización el 18 de septiembre

Desde USTEA Cádiz llamamos a las trabajadoras y los trabajadores de los centros educativos públicos y a la comunidad educativa en general a participar en la jornada de huelga y movilización del viernes 18 para seguir luchando por una presencialidad segura en las aulas.

El viernes será una jornada de huelga educativa en toda Andalucía, convocada por los sindicatos USTEA, CC.OO., CGT y CNT. Pero también es una jornada de movilizaciones: participaremos en la manifestación en Cádiz que saldrá a las 12:00 de Subdelegación de Gobierno con destino a Plaza de Mina junto a otras organizaciones sindicales, personal docente y no docente, madres y padres y estudiantes, y también apoyamos y estaremos en la concentración que tendrá lugar a las 20:00 en la Plaza del Arenal en Jerez de la Frontera.

Llegamos a la huelga tras exigirle a la Consejería de Educación durante meses que atendiera a las demandas de la comunidad educativa. Con este propósito, hemos asistido a diversas mesas sectoriales que han servido para poco. Así pues, tras la publicación de las nefastas Instrucciones del 6 de julio, que ya denunciamos públicamente por imprecisas, irresponsables y por hacer caer la responsabilidad sobre los hombros de directivas y profesorado, conseguimos –tras el malestar generado entre profesorado y equipos directivos- que la Consejería convocara una Mesa Sectorial extraordinaria el 28 de julio. No sirvió para nada: desde la Consejería se dedicaron a poco más que a glosar las Instrucciones recién publicadas sin ofrecer ninguna medida nueva. No fue mejor la Mesa Sectorial del 26 de agosto: como respuesta a la presión de las organizaciones sindicales, desde la Consejería se limitaron, de forma poco seria, a plantear in voce una serie de medidas de escaso calado sin un documento de trabajo por delante. Como consecuencia, se volvió a convocar la Mesa Sectorial el miércoles 2 de septiembre, que se prolongó jueves y viernes, aunque de nuevo sin resultado: ninguna medida de calado y una ridícula oferta de incremento de contrataciones. Así pues, tras la ruptura de cualquier atisbo de negociación que se pudiera haber interpretado que existía, la Consejería de Educación no nos dejaba otra opción que la convocatoria de huelga.

El lema de la huelga es POR UNA PRESENCIALIDAD SEGURA. Porque desde USTEA, y desde la comunidad educativa en general, defendemos la docencia presencial. A nadie puede caberle la menor duda al respecto. Tenemos claro que la teledocencia no es la solución, sobre todo porque deja a una parte del alumnado en el camino. Además, nada sustituye al feedback que se produce entre docente y alumnado en el marco de las clases presenciales. Pero eso sí: exigimos una presencialidad segura, con las máximas garantías sanitarias. Porque las y los docentes vamos a los centros educativos a transmitir conocimientos y valores, no a jugarnos la salud y la vida. Tampoco el personal no docente, ni el alumnado. Y es lo que, precisamente, no tenemos garantizado, que la presencialidad sea segura, porque el gobierno de Andalucía ha llegado a septiembre sin los deberes hechos.

En este sentido, hay una medida fundamental, demandada insistentemente por toda la comunidad educativa, para garantizar la distancia de seguridad: la bajada de la ratio. Desde USTEA Cádiz hemos defendido siempre la bajada de la ratio como medida pedagógica, pues posibilita una atención más individualizada al alumnado. Pero en este contexto de crisis sanitaria es, además, una medida preventiva de primer orden. Sin embargo, ni gobierno central ni andaluz han respondido a esta demanda, pasándose la pelota y escudándose en un discurso -falseado e interesado- sobre las competencias de cada administración. Que no engañen a nadie: ambos, la ministra Celaá y el consejero Imbroda, son responsables de la situación; ninguno de los dos ha estado a la altura. Pero en Cádiz y Andalucía, además, tenemos un problema generalizado de ratios que superan la legalidad, intensificando la masificación de las aulas, razón por la cual USTEA interpuso un contencioso administrativo contra la Consejería de Educación en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, mientras que desde USTEA Cádiz demandamos al Delegado de Educación por un presunto delito de prevaricación administrativa.

La bajada de la ratio, para hacerse efectiva, debe ir acompañada, lógicamente, de un importante incremento de la inversión y de las plantillas de los centros, docentes y no docentes. También de una mejora sensible de las infraestructuras, para poder afrontar en mejores condiciones un reto como el que plantea la pandemia. Hay que exigir, y así lo hacemos desde USTEA Cádiz, medidas específicas para el alumnado NEAE, para que no vuelvan a ser los más vulnerables quienes se lleven la peor parte. Los recursos deben destinarse a todas las etapas, también a la educación infantil, la gran olvidada por la Consejería de Educación, que no ha recibido ningún profesional más este curso. Y siguen siendo necesarias medidas más claras, más precisas para la organización de los centros, con una dotación adecuada en personal y recursos, como venimos demandando desde el insatisfactorio acuerdo de la Conferencia Sectorial de Educación del 11 de junio y de las muy insuficientes Instrucciones del 6 de julio de la Consejería de Educación.

Pero el problema no solo es lo que el gobierno de Andalucía no ha hecho, sino también lo que está haciendo, su gestión del comienzo de curso. Como efectuar una primera convocatoria en SIPRI para secundaria fijando la incorporación para mañana miércoles 16, cuando los grupos están configurados y las clases ya han comenzado. O como el hecho de que las Áreas de Vigilancia de la Salud estén otorgando de forma masiva al personal vulnerable frente al coronavirus el nivel de riesgo uno (NR1), lo que implica la incorporación obligatoria sin adaptación al puesto de trabajo, evidenciando un desprecio absoluto por la salud y la vida de los trabajadores de los centros educativos. O como los volantazos organizativos de última hora, caso de la apuesta por la semipresencialidad poco antes del comienzo de las clases.

Hay, por tanto, razones de sobra para ir a la huelga y participar en las movilizaciones este viernes 18 de septiembre. Desde USTEA Cádiz lo haremos, y llamamos a hacerlo a docentes y comunidad educativa en general. Vamos hacer oír por una Consejería de Educación que ha ignorado durante meses las demandas de la comunidad educativa. Vamos a exigir que la vuelta a las aulas tenga lugar con las máximas garantías para nuestra salud.

POR UNA PRESENCIALIDAD SEGURA PARA TODA LA COMUNIDAD EDUCATIVA

38 euros por inscribirse en una bolsa extraordinaria docente, o de cómo la falta de pudor se instala en la política de manera impune

Por J. David Vargas

dinero

Imagen: Dennis Amith

El 29 de mayo, la comunidad autónoma de Murcia publica una Orden por la que convoca bolsas extraordinarias del cuerpo 590 de las especialidades de Matemáticas, Dibujo, Francés, Música, Educación Física y Tecnología.

Hasta ahí todo bien y todo normal. El problema surge cuando en unos de los requisitos se dice “hacer efectivo el pago de la tasa correspondiente”.

Resulta que en Murcia hay que pagar para inscribirte en una bolsa extraordinaria. Curioso, cuando hablamos de una bolsa que no garantiza en absoluto trabajar y que se forma para que la administración tenga un ramillete de docentes de los que echar mano en caso de necesidad (esto es así en las bolsas ordinarias que se crean tras cada proceso selectivo, pero aún más en las bolsas extraordinarias de las que, en muchas ocasiones, no se llega a contratar a ningún docente o, a veces, solo a unos pocos docentes, según las necesidades del servicio).

Bueno, no me parece bien en absoluto que haya que pagar por algo así, pero sí que oí en su momento que las administraciones se habían autoconcedido la gracia de pedir dinero a los ciudadanos por procesos administrativos (supuestamente, ya pagamos impuestos directos e indirectos para ello) y aunque mal me parezca, entendía yo que hablábamos de cantidades pequeñas, un eurito o dos, más que nada para desanimar a quien realice procesos administrativos de modo compulsivo o incorrecto, si es que existe alguien así.

La sorpresa, rayana en la vergüenza ajena (y propia, en tanto en cuanto pertenece Murcia al mismo estado al que pertenece Andalucía) es cuando en el artículo 9 se anuncia que para el ejercicio 2020 se prorroga la “tasa por actuaciones en materia de Función Pública Regional” que es de 38,15 euros. Toma y quema la goma, que cantaban Los Delinqüentes.

38,15 euros por inscribirte en una bolsa extraordinaria docente. Es alucinante. Recuerdo que eso solo vale para ser baremado y tu nombre introducido en una lista de la que podrías ser llamado algún día o no ser llamado nunca.

¿Pero os habíais pensado que la Comunidad Autónoma de Murcia, o Región de Murcia como prefieren ser llamados, está solo para sacar pasta de cualquier circunstancia? Pues no. Porque son tan magnánimos que aquellos que estén en paro (registrados por supuesto) pagan la mitad (19,07€) y también la mitad aquellos que pertenezcan a una familia numerosa. Si tienes el chupi carnet joven de la CARM se te hace un 20% de descuento porque claro, si eres joven, igual no tienes mucho dinero (se les quedaría en 30,52€ que para mí, cuando era joven de cuerpo y no solo de espíritu como ahora, era una fortuna).

Eso sí, no tiene que pagar nada quien tenga 33% de discapacidad o más, quien pertenezca a una familia de categoría especial (¿Los Aznar? No, familia numerosa categoría especial, como los de la peli “La familia y uno más), quien legalmente ostente la condición de víctima del terrorismo y “los” que sean o hayan sido víctima de violencia de género. Nótese el artículo de masculino plural porque ya sabemos que la violencia de género está al 50% entre hombres y mujeres. Del mismo modo que sabemos que la Región de Murcia es un paraíso para la justicia social.

Por último, en las titulaciones exigidas para poder formar parte de esas bolsas extraordinarias hay algo que tampoco he visto nunca antes. Se mencionan títulos de universidades concretas para poder acceder a esa bolsa. Por ejemplo, para Matemáticas, Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Católica de Murcia (ya sabemos que su rector o presidente o lo que sea es un ejemplo de cordura, inteligencia y cultura), Arquitectura por la Universidad Antonio de Nebrija, Arquitectura Naval por la Universidad de A Coruña, etc. Algo bastante raro y que habría que estudiar si es legal o no.

En cualquier caso, valga este texto para denunciar la falta de pudor de unos políticos que hacen pagar 38 euros a docentes (o 30 con cierto carnet o 19 bajo ciertas circunstancias y sólo unos pocos están exentos de pagar) para lo que es gratuito en otras comunidades como la nuestra, donde afortunadamente el colectivo docente interino hemos sido capaz de reivindicar y mantener una serie de derechos bastante más amplios que los de otras comunidades autónomas y donde directamente tomaríamos las calles si se nos dice que van a cobrar casi cuarenta euros por inscribirte en una bolsa extraordinaria.

Mi más enérgica repulsa, que cantaba Evaristo.