Darwinismo y SIPRI: interin@s docentes excluid@s e inactivos de oficio.

En la primera convocatoria de SIPRI para Secundaria, FP, Escuelas de Idiomas y Conservatorios quedaron INACTIVOS DE OFICIO 5124 puestos en bolsa. Digo puestos en bolsa porque hay interin@s que están en varias bolsas. No son la mayoría ni mucho menos, pero demos como posible que el número de personas que pasaron a estar inactivas de oficio tras el primer SIPRI de esos cuerpos docentes sea, siendo generosos, de 3500. 3500 interin@s pasaron a estar, en la práctica, congelados para todo el curso por no participar o hacerlo de un modo inapropiado en la convocatoria de SIPRI.

Supongamos que de esos 3500, 1500 sabían que tenían que participar en SIPRI y no lo hicieron porque hayan decidido no seguir o empezar a ser docentes en Andalucía. Supongamos que algunos de conservatorio están de gira con Rosalía y les va la vida lo más bien. Otras han publicado su primera novela y otres están viajando por el mundo. Claro que podrían haberse inactivado a petición propia cuando echaron los destinos en junio, pero supongamos que todo ello ha sucedido desde que tuvimos que echar los destinos. En fin, la vida da muchas vueltas y lo que a nosotros nos parece extraordinario, a otros les parece rutina. Bien. Tenemos entonces a 2000 personas que queriendo ser docentes o continuar siéndolo este curso en Andalucía no sabían que tenían que participar en SIPRI o, sabiéndolo, lo hicieron de un modo incorrecto y, por tanto, no van a trabajar como docentes en la Educación Pública andaluza este curso. Son las normas. Así está la normativa.

En las oposiciones de 2017, unos cincuenta interin@s fueron al paro por inscribirse incorrectamente en ese proceso selectivo. Se hicieron llamar Excluid@s Docentes 2017. Algunos de ellos, llevaban más de 25 años trabajando en conservatorios. Otros, maestros que llevaban seis años o tres, etc. Después de inscribirse, rellenar los destinos, pagar al banco la tasa para realizar el examen no le dieron al último clic del ratón y la solicitud quedó en el limbo. No se registró. Como en ese momento la normativa decía que quien no se presentara a las oposiciones sería excluido de la bolsa, pues se les mandó al paro. Fuera de la bolsa. Da igual lo que hayas hecho. Da igual qué tipo de docente seas. A la calle porque no le diste al último clic de ratón. No te llegó el PDF con el sellito. Al carrer. Sin piedad. Son las normas. Así está (estaba) la normativa.

Entonces, los interin@s docentes importamos exactamente eso, ¿no? ¿Un clic de ratón? ¿Es esto el darwinismo aplicado a los procesos administrativos para ser o poder seguir siendo docentes?

Cuando sucedió aquello de los Excluid@s Docentes 2017 hay quien dijo que así era la vida, que mucha gente había pasado por eso y que nada se podía hacer. Tenían razón. En parte. Mucha gente había pasado por eso, pero iban a Canarias a hacer los exámenes y poder salvarse de ser excluidos. Aquel año 2017, Canarias convocó al mismo tiempo que Andalucía por lo que no pudieron hacer lo mismo que se había hecho hasta entonces. “Nada se podía hacer”. Judicialmente, como ha ido sucediendo con las sentencias contra ellos, ciertamente poco se ha podido hacer. Pero que nadie olvide nunca que una cosa es legalidad y otra justicia. Que nadie olvide nunca que lo legal en la Alabama de 1960 era ir al servicio de los negros si eras de raza negra, a cederle el asiento a los blancos (viva Rosa Parks!!) si estos lo necesitaban y, en general, a toda una normativa excluyente para una parte de la población de aquel estado y de otros estados sureños de USA. Toda esa normativa fue aprobada por los políticos de la época y la mayor parte de la población – la blanca, por supuesto- la veía razonable y justa. Y se aplicaba. Y si un negro estaban tan loco para ir a los tribunales a denunciarla, habría perdido cien de cien veces porque estaba muy clara. Y había que cumplirla.

No se trata de decir que los interin@s docentes somos como negros de Alabama en los cincuenta o sesenta porque no es el caso. Es más, en Andalucía hemos conseguido derechos impensables en otras comunidades autónomas en las que el PP – y a veces el PSOE- los trata como a basura dispensable. Y eso está muy bien. Pero al igual que cierto club de fútbol no puede vivir del pasado y de lo conseguido, nosotr@s tenemos que ganar la batalla al darwinismo interino. Nosotr@s tenemos que luchar para que nuestra vida no dependa de un clic.

Ahora vendrán los rapsodas del desconsuelo y la normalidad a apestar con su azufre estas palabras y decir que no se puede pedir a la Consejería que prevarique (cosa cierta, desde luego) y que entonces cómo y que siempre ha sido así y que fíjate todo lo que hemos conseguido, etc, etc. Se ve que a esta gente, poetas o no, no se les ha ido la vida por el inodoro porque olvidaron darle un clic. Se ve que se quitaron el drama de en medio pronto porque delante molesta y no han visto a afiliados con sus vidas destrozadas porque les mandaron al paro por un golpe de ratón de ordenador. Se ve que tampoco ahora les llamará alguien entre lágrimas porque estando el 300 en su bolsa fue convocado en SIPRI y no se enteró y ya este año se ha ido, se le han puesto 700 por delante en junio de 2020 y tampoco trabajarán, probablemente, el curso 20-21.

No se trata de pedir a la Consejería que prevarique. Se trata de luchar para que la normativa sea tal que no se dedique a excluir y congelar con un chasquido de dedos sino que atienda a la dignidad del trabajador. Y si no se echa con tanta facilidad, no hay que prevaricar para revertir la situación que ellos mismos con su normativa castigadora han creado.

A mí me encantaría que los diputados andaluces, los consejeros y los directores generales de las consejerías tuvieran que hacer un proceso administrativo por ordenador cada año para seguir ocupando sus puestos. Me habría encantado que lo hubiese tenido que hacer Antonia Cascales Guil, que tan poco empatía demostró con aquellos Excluid@s Docentes 2017. Sin olvidar a Sonia Gaya, que era la consejera, sindicalista de UGT y “compañera” de mi especialidad. Me habría encantado porque sé positivamente que varios de ellos lo habrían hecho mal algún año. Sé con certeza que ni siquiera varios habrían sido capaces de cerrar el proceso sin ayuda externa. Total, si hay un tutorial y unos instrucciones. ¿Cuál es su problema, señoría? Me habría encantado verles perder su trabajo por la misma razón por la  que lo perdieron esos Excluid@s Docentes 2017  o ahora van a perder una gran oportunidad miles de docente de ese SIPRI de 11 de septiembre y tantos cientos de otros SIPRIS pasados y por venir. Irían llorando a gritar que eso es injusto. Irían a El Mundo a que les publicase un artículo y luego alguien les diría en un gran despacho: “si no hubieseis ido a la prensa, todavía podríamos hacer algo” (y si no hubiesen ido a la prensa, tampoco habríais hecho un pimiento, a quién vais a engañar). En fin, fantasías de uno que quisiera vivir en un mundo más justo en el que los malos, al final, pierdan y nos enteremos todos de ello: de su derrota y de su maldad. Pero ese no es este mundo, sin duda.

SIPRI es un magnífico invento. Ofrece transparencia para poder ver todas las bajas que no se cubren (y reclamarlas como hacemos en USTEA Cádiz), para cubrir las de carácter voluntario que antes casi ni se cubrían, para dar seguridad de limpieza en el proceso. Pero SIPRI no puede ser un instrumento del viejo Darwin para seleccionar a los que mejor se adapten a estos estúpidos procesos administrativos usados – por razones POLÍTICAS y culpa de los POLÍTICOS- para ir echando a gente a diestro y siniestro o congelarlos para un año cuando, además, por pura NEGLIGENCIA de la Consejería se han quedado bolsas vacías sin que se hubieran convocado bolsas extraordinarias en tiempo y forma. Nadie fue al paro por ello. Se han ido a la calle porque su partido no pudo seguir gobernando. Y los que están ahora se parecen a ellos como dos gotas de agua. No es cuestión de siglas sino de entender a los interin@s docentes como trabajadores que tenemos derecho a la dignidad laboral y a no perder su trabajo por un clic de ratón. Es tan sencillo como eso.

En USTEA Cádiz seguiremos luchando por todo esto. No nos callaremos jamás. En posición de delegado sindical o cuando lo dejemos, más pronto que tarde. Porque Rosa Parks no se levantó de ese asiento y no hay más dignidad en la historia de este loco mundo que la de esa mujer allí sentada.

 

J. David Vargas (responsable Interin@s USTEA Cádiz)

 

Imagen destacada: Pixabay

 

 

 

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